Cada nombre cuenta una historia

Solo conocerlos le hará ver a nuestra región, como un pueblo de una diversidad y riqueza cultural infinita, relacionada a su amplio patrimonio animal y vegetal.

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Sierpe de Osa

En la región Brunca, cada lugar, cada comunidad, cada rincón, cuenta una historia. La lengua autóctona de nuestros indígenas, los pueblos mestizos, la geografía, culturas y tradiciones, han dado nombre a cada sitio.

La toponimia es una disciplina que estudia el origen de los nombres propios de los lugares

En este espacio, se presentará la toponimia de algunos lugares de Osa, solo conocerlos le hará ver a nuestra región, como un pueblo de una diversidad y riqueza cultural infinita, relacionada a su amplio patrimonio animal y vegetal.

Dominical y Dominicalito

Cristóbal Mora Ureña

Cristóbal Mora Ureña, de 61 años de edad y habitante de Dominicalito, señala que Dominical lleva su nombre debido a: “en esta zona había muchos plátanos que les llamaban dominico, y de ahí se estableció el nombre de Dominical. Dominicalito quedó como Puerto en Dominicalito porque era de donde sacaban las lanchas, mercaderías y correos, cuando no había caminos”.

 

Uvita

Daniel Ríos Ríos

Daniel Ríos Ríos, conocido como Lezcano Ríos, de 89 años y vecino de Uvita, explica la razón de este particular nombre: “Yo llegué casi de dos años aquí, mi mamá Antonia Ríos González era panameña de Burica, y papá Leonidas Lezcano Beita era colombiano, ellos eran migrantes se vinieron a Pozo que ahora es Cortés, y así continuaron hasta llegar aquí.

Mi mamá vivía en una parte que se llama la Colonia, ahí sacaban sal para vender; venía mucha gente del lado de Boruca de Buenos Aires, a teñir mantas y se quedaban en nuestra casa.  Mi mamá majaba biscoyol (coyol) para hacer fresco, y entonces los de Boruca le preguntaban ¿qué era eso?, mi mamá les decía que se llamaba Uvita. Cuando ellos se iban para Buenos Aires decían vamos a la costa a comer Uvita, de ahí nació el nombre de Uvita. Ya al tiempo vieron que el nombre de esa fruta era biscoyol. Ellos se llevaban el biscoyol para hacer chicha”.

Sierpe

Uriel Rojas Rojas

Uriel Rojas Rojas, de 42, indígena Boruca de Rey Curré, muestra el origen del nombre de Sierpe: “Cuenta la historia que, todas las playas, bocas e islas de las llanuras del Pacífico Sur eran visitadas por grupos indígenas que venían en sus sencillas embarcaciones a realizar tareas temporales. De acuerdo a la tradición oral de la zona, los indígenas le llamaron a este lugar Boca Sierpe, que en idioma boruca sería Buq katän que significa lugar del viento. También conocieron la Laguna Sierpe, a la cual le tenían mucho respeto porque según su leyenda, en las profundidades de sus aguas vivía una enorme serpiente capaz de destruir cualquier embarcación. Cuenta esta leyenda que la sierpe es una culebra muy grande y diferente a todas las culebras que viven por estos llanos y rastrojos.

Dicen que cuando la sierpe se revuelve, sube el agua de las lagunas y hay crecientes muy grandes, que arrastran piedras y arrancan árboles enormes. «Baja la sierpe», decían los antepasados, cuando se oía el zumbido de la «cabeza de agua» que bajaba con la creciente. Y ahí sigue la sierpe, esa enorme serpiente, dormida en las profundidades de esa laguna”.

Osa

Vicente Vargas Madriz

Vicente Vargas Madriz, de 52 años, quien vive en Uvita, cuenta de donde se originó el nombre del cantón de Osa: “Mi familia llegó aquí en el año 1952, mi papá era de Copey de Dota y mi mamá de Turrialba, para la guerra del 48 ellos cruzaron Panamá y cuando regresaron por el sur, se estancaron en San Josecito de Uvita. Hace como 20 años me vine nuevamente de Pérez Zeledón para acá. Osa se llama así debido a que este lugar estaba habitado por indígenas del grupo de los Bruncas o Borucas, y eran gobernados por un cacique llamado Osa, de ahí nace su nombre”.

 

 

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