Bullying, el gran enemigo de nuestros niños y jóvenes

14 marzo, 2019 6:24 am

El acoso escolar es una forma de discriminación de unos niños a otros, ya sea por su nacionalidad, apariencia, etnia, género, condición socioeconómica, alguna discapacidad, creencias religiosas, entre otros. 

Miriam Quesada Chavarría

Miriam.quesada@enlacecr.com

  • En algunas ocasiones el bullying es tan dañino para la víctima que puede llegar a auto infligirse daño e incluso al suicidio.
  • El Ciberbullying es la forma más nueva de acoso escolar, su desarrollo está ligado al internet, redes sociales, uso de celulares y juegos en línea.

En Costa Rica, un 10,9% de niños afirma sufrir o haber sufrido acoso escolar, según el informe PISA realizado en el 2015 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lo que coloca a nuestro país como el segundo en Latinoamérica con más bullying, sobrepasado únicamente por República Dominicana con un 12,2%.

El bullying o acoso escolar, es cualquier comportamiento que implique maltrato verbal, psicológico, físico, social, sexual o cibernético de un menor hacia otro en el ámbito escolar. Es una forma de discriminación de unos niños a otros, ya sea por su nacionalidad, apariencia, etnia, género, condición socioeconómica, alguna discapacidad, creencias religiosas, entre otros. 

El acoso escolar se manifiesta a través de insultos, agresiones físicas, faltas de respeto, intimidación, y aislamiento social; y puede suceder dentro o fuera del centro educativo. El bullying no debe confundirse con problemas puntuales que puedan tener estudiantes en momentos determinados. Para que una situación de violencia sea considera acoso escolar debe ser intencional, con el objetivo de causar dolor o sufrimiento; debe ser repetitiva, existir una relación desigual donde la victima sea vulnerable y debe ser entre iguales (estudiantes).

Tipos de acoso escolar

Violencia verbal: Se manifiesta a través del lenguaje. Es la forma más habitual y deja una profunda huella, debido a que los insultos, calumnias, falsos rumores, comentarios discriminatorios, burlas, humillaciones, dañan la autoestima de la víctima.

Violencia física: en algunas ocasiones los acosadores hacen uso de la violencia física para humillar y someter a la víctima. Ejemplo de ella son: golpes, patadas, zancadillas, pellizcos, empujones, tirones de cabello, entre otros.

Acoso psicológico y emocional: involucra todas las acciones que buscan dañar la integridad emocional de las personas. Es menos visible que las agresiones físicas, pero puede ser mucho más dañino por sus repercusiones psicológicas. Incluye ridiculizaciones, burlas, exclusión o alentar a otros a excluir a una persona de un grupo, “ley del silencio”, gestos faciales despectivos o amenazantes, manipulación social, en este caso obligando al menor a realizar algo en contra de su voluntad. Cabe destacar que el componente psicológico y emocional está presente en todas las formas de bullying, por cuanto todas afectan la integridad emocional del individuo.

Acoso material: Este tipo de violencia busca dañar, tomar sin consentimiento, robar, o esconder las pertenencias de los estudiantes. Incluye también forzar a entregar algún bien como dinero u objetos a cambio de no ser agredidos.  

Violencia sexual: Involucra comentarios, insinuaciones y amenazas con contenido sexual, o exhibición explícita sexual entre iguales (estudiantes), y que no esté tipificado dentro de los delitos sexuales vigentes o dentro de la normativa de acoso y/o hostigamiento sexual.

Ciberbullying: Es la forma más nueva de acoso escolar, su desarrollo está ligado al internet, redes sociales, uso de celulares y juegos en línea. Consiste en acoso verbal, psicológico y emocional por medio de mensajes de texto, fotos o videos compartidos en redes sociales, y crear páginas o perfiles sociales falsos en donde se critica a la víctima.  El problema de los medios digitales es que con solo publicar una imagen o video esta se vuelve viral rápidamente, y muchas veces las personas que comparten generan nuevos comentarios abusivos, por lo que ayuda a que la agresión se propague. Una característica de esta modalidad es el anonimato, que provoca que la victima sea más indefensa.

¿Cómo detectar el bullying?

Normalmente, las víctimas de acoso escolar no manifiestan verbalmente que están siendo violentadas, por lo que padres y educadores deben estar atentos a cambios en la conducta de los menores que pueden ser signos de estar sufriendo bullying.  Por ejemplo,

  • El joven muestra cambios de humor bruscos, alta agresividad, irritabilidad, ansiedad sin motivo que la justifique, tristeza.
  • El niño o joven regresa del colegio con ropa, libros, pertenencias dañadas o sin ellas.
  • Presencia de heridas, moretones.
  • Tiene pocos o ningún amigo.
  • Se rehúsa a ir a la escuela o colegio, o dice estar “enfermo” para quedarse en casa.
  • Disminuye su rendimiento escolar y ha perdido el interés.
  • Tiene dificultad para dormir, tiene pesadillas, o duerme en exceso.
  • Se ve triste, deprimido.
  • Abandono o desmotivación de realizar actividades lúdicas o deportivas que siempre le han gustado.

Consecuencias del Acoso Escolar en la víctima

El acoso escolar tiene diversas consecuencias para cada uno de los participantes, principalmente y quizás las más graves, para la víctima.

Estudiante violentado (víctima): Como cualquier otro tipo de maltrato, el hostigamiento escolar puede generar diversos trastornos psicológicos y en los casos más graves puede provocar incluso intentos de suicidio por parte de la víctima.  Por esta razón, es muy importante la prevención y detección temprana de este tipo de acoso, con el fin de minimizar sus consecuencias. 

La persona violentada puede sufrir:

  • Impacto en su salud física: Trastorno de sueño, alimentación, problemas digestivos,

dolor de cabeza, fatiga y agotamiento, entre otros.

  • Consecuencias psicológicas:  nerviosismo, miedo, inseguridad, desconfianza en sí mismo/a, baja autoestima. Trastornos en el estado de ánimo tristeza, agresividad, depresión.
  • Dificultad para establecer relaciones sociales: es poco comunicativo, le cuesta relacionarse debido a las experiencias vividas, no confían en los demás.  Incluso el menor puede aislarse por completo de su entorno social.
  • Disminución de la atención, concentración y rendimiento escolar:  desmotivación, bajo rendimiento académico, rechazo hacia el centro educativo.
  • Conductas extremas: en algunas ocasiones el bullying es tan dañino para la víctima que puede tender a ser agresivo hacia el victimario o hacia sí mismo, puede llegar a auto infligirse daño e incluso al suicidio.

¿Cómo prevenir o frenar las situaciones de bullying?

Entre más tiempo se prolongue una situación de acoso escolar, mayores serán las consecuencias en la víctima, por esto, es importante reconocerlo y actuar de manera pronta para frenar este tipo de comportamientos. Cada uno de nosotros, desde el lugar donde nos ubiquemos podemos hacer algo para prevenir o frenar una situación de bullying.

Padres de familia:

• Comunicar cualquier situación de bullying que vivan sus hijos u otros niños y de la que tengan conocimiento.

• Mantener niveles de comunicación adecuada con sus hijos e hijas sobre el tema.

• Identificar cualquier cambio de comportamiento en sus hijos.

  • Fomentar en sus hijos la autoestima, respeto por los demás, solidaridad.
  • Estar atento si el niño es violento o busca conseguir lo que desea de forma violenta, para corregirle.

Estudiantes testigos:

•     No ser parte de la agresión a algún compañero.

  • Denunciar cualquier situación de acoso que sean objeto o que tengan conocimiento.

•     Participar activamente en los programas de información y sensibilización para prevenir el bullying.

  • No reírse junto con el agresor en el acto intimidatorio.
  • Cambiar de escena al agresor: ¡Hey! Te necesitamos en el partido de fútbol.
  • Cambiar de escena a la víctima: El profesor X necesita hablar contigo inmediatamente.
  • Quitarle la audiencia al agresor. Irse y animar a otros a hacerlo.
  • Brindar amistad pública a la víctima.
  • Convencer a la víctima que converse la situación con un adulto.
  • No usar la violencia física con el agresor.

Personal docente y administrativo:

• Informar y tramitar cualquier suceso de bullying del que tengan conocimiento.

• Participar en la búsqueda resolución de los problemas.

• Fomentar entre la población estudiantil el debate y la sensibilización en

contra del bullying.

Centros Educativos:

En Costa Rica, desde el año 2015, el Ministerio de Educación Pública en conjunto con el Fondo de Nacionales Unidas para la Infancia (UNICEF), crearon un protocolo de actuación en situaciones de bullying en los centros educativos, el cual involucra 8 pasos concretos con el fin de incentivar una convivencia sana.

  1. Detección de la situación de bullying.
  2. Comunicación a la dirección.
  3. Atención de la situación, lo que incluye, detener la situación de bullying, vigilar que no se repita, garantizar la inmediata seguridad y protección de la integridad de la o el estudiante afectado, sin culpabilizar ni estigmatizar al presunto agresor. También incluye hablar por separado con cada una de las personas implicadas.
  4. Comunicación con las familias de la víctima, del presunto agresor y los testigos.
  5. Entrevista con todas las partes por separado. Con quién sufre el bullying, con quien o quienes violentan, con testigos, con los padres o responsables de la persona violentada, entrevista con los encargados del agresor y de los testigos.
  6. Definir las medidas a seguir con las diferentes partes. S no se confirma el bullying informar a cada una de las partes involucradas. Si se confirma el acoso escolar se debe tomar medidas que garanticen la seguridad de la víctima, referencias y coordinaciones con otras instituciones y comunicar a las familias encargadas. Además, se deben definir las medidas a seguir con el estudiante que sufrió bullying, estudiante que violentó, testigos, comunidad educativa y realizar las referencias a instituciones que sean necesarias.
  7. Seguimiento a la implementación de medidas. La persona encargada de activar el protocolo debe realizar un seguimiento de las medidas y actuaciones definidas y aplicadas.
  8. Medidas y acciones para restaurar la convivencia. un proceso de restauración de la convivencia para crear las condiciones necesarias para abordar las consecuencias negativas y las diferencias originadas por la situación de bullying. Promover la comunicación asertiva, fortalecer la autoestima, fomentar la cooperación de las personas que son testigos de estas situaciones y concientizar a la persona que violenta, sobre el daño que hace.

La experiencia nos dice que la violencia interpersonal entre los escolares es un hecho, pero no debemos justificar estos actos diciendo que esto siempre ha pasado, no es tan grave que entre niños se peleen o tienen que aprender a defenderse. Debemos como adultos actuar para prevenir y corregir lo antes posible el acoso escolar, y que la victima tenga la menor afectación, de igual manera que el agresor pueda ser corregido a temprana edad. Muchos niños a nivel mundial se han suicidado en este proceso de frustración por no lograr ser aceptados o incluso han realizado grandes masacres en sus centros educativos, está en nuestras manos denunciar y frenar todo acto de acoso escolar. 

 Bibliografía consultada

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0370-41062008000100002&script=sci_arttext

Protocolo de actuación en situaciones de bullying 2015, Ministerio de Educación Pública,

Dirección de Vida Estudiantil, MEP y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF.