Una fábrica de manigordos

20 diciembre, 2017 8:30 am

Jack Ewing, propietario de Hacienda Barú

El 14 de septiembre de 2016, alguien me envió una foto de un manigordo (Leopardus pardalis), también conocido como ocelote, muerto en la carretera costera frente al Refugio Nacional de Vida Silvestre Hacienda Barú (RNVS Barú). Debido al patrón distintivo de manchas en su cuello y hombros, pude identificarlo como un macho joven, de unos dos años, a quien previamente había llamado “Frodo”. Su identificación fue posible al comparar la foto del ocelote muerto con fotos y videos de Frodo tomados por nuestras cámaras trampa. Cada esquema de manchas de cada manigordo es único, y esto facilita la identificación. Hay pasos subterráneos debajo de la carretera en Hacienda Barú, y la mayoría de los ocelotes los usan. Supongo que Frodo nunca antes había cruzado la carretera y no sabía nada de los túneles.

Un par de meses antes, un nuevo manigordo macho, un enorme individuo al que llamé “Brutus”, había expulsado al anterior macho dominante, que había reinado durante al menos tres años. Creo que Frodo, que se acercaba a la edad reproductiva, se sintió amenazado por Brutus y se vio obligado a abandonar el territorio donde nació y creció. La muerte del hermoso y joven gato manchado era entristecedor, pero no era motivo de alarma. Había al menos una hembra adulta productora y una hembra joven, “Campanita”, de aproximadamente un año. También era muy posible que hubiera una segunda hembra productora adulta dentro del territorio de Brutus. Entonces, la muerte de Frodo no tendría un gran impacto en la población. Es lo que pensamos.

En el año siguiente, cuatro ocelotes más murieron en las carreteras dentro de cinco kilómetros del lugar donde murió Frodo. Esto definitivamente fue motivo de preocuparnos. ¿Por qué tantos manigordos se estaban muriendo en las carreteras?

El tamaño del territorio de un ocelote es extremadamente variable. Según el excelente libro Mammals of Costa Rica por Mark Wainwright, el rango del territorio de un manigordo puede variar de 100 hectáreas a 3,100 hectáreas. Me imagino que la diferencia tiene que ver con la abundancia de presas. Los ocelotes comen principalmente pequeños roedores como las ratas espinosas, aunque también comen roedores más grandes como tepezcuintles y guatusas, así como iguanas, pequeños caimanes, pizotes, mapaches, saínos jóvenes, zorros y muchos más. En otras palabras, comerán todo lo que puedan atrapar y matar. Parece lógico que haya una densidad mucho mayor de manigordos en una selva tropical con un alto nivel de biodiversidad y una abundancia de presas.

Manigordo muerto en carretera cerca de Hacienda Barú

Entre el 7 de septiembre y el 10 de octubre de 2017, las cámaras trampa ubicadas en la selva de Hacienda Barú capturaron fotos de cinco individuos diferentes de ocelote: una hembra adulta con un cachorro grande, una hembra joven de unos dos años a la que previamente había llamado “Campanita”, otro manigordo adulto desconocido, cuyo sexo no pudimos determinar a partir de las fotos, y un cachorro grande de menos de un año. Había visto a este cachorro y un compañero de camada con su madre en los meses anteriores y estoy razonablemente seguro de que todavía están en el área. Si es así, eso significa que nuestras cámaras trampa capturaron fotos de cinco individuos diferentes en 330 hectáreas del RNVS Barú en un mes, y posiblemente hay dos más. Eso es mucho más alto que la densidad normal. Aparentemente, el número de muertes por cruzar la carretera no ha tenido mucho impacto en la población de ocelotes. De hecho, es muy probable que la alta densidad de ocelotes sea una de las razones de la matanza elevada en las carreteras. Los animales jóvenes, sintiendo la presión de la gran cantidad de competidores, están dejando los territorios donde nacieron y se criaron, y algunos de ellos están muriendo en las carreteras. No debemos preocuparnos tanto de que estas muertes estén afectando negativamente a la población, sino más bien que es la gran población que está forzándolas a abandonar la relativa seguridad de la selva en busca de nuevos territorios. Después de ver todas las fotos de Ocelotes de septiembre a octubre, comenté en broma que aparentemente tenemos una fábrica de manigordos en Hacienda Barú.

Gran parte de lo anterior, por supuesto, es pura especulación. Preferiríamos determinar las razones del gran número de muertes de ocelote en las carreteras a través de la investigación científica. Actualmente el RNVS Barú está en conversaciones con la organización ambiental Nãi Conservation sobre trabajar juntos para estudiar a los ocelotes, con la esperanza de comprender mejor su biología y comportamiento en Hacienda Barú y en el Corredor Biológico Paso de la Danta. Nãi es un excelente grupo y esperamos trabajar con ellos. Su página web www.naiconservation.org está actualmente en construcción, pero tienen una maravillosa página de Facebook.

Si alguno de ustedes lectores ve un felino salvaje de cualquier tipo, muerto en la carretera, por favor deténgase y tome una foto. Intente estimar la edad del animal (infante, joven, adulto, viejo). Mirar los dientes es una buena forma de estimar la edad. Todos ustedes saben cómo son los dientes viejos. El sexo del animal también es importante. Si es posible, toma una foto del área genital. El tamaño es importante también. Si no tiene una cinta métrica, coloque algo de un tamaño conocido cerca del animal muerto y tome una foto. Una mano humana o una hoja de papel (tamaño carta) estará bien, pero que no cubra las manchas o marcas que puedan utilizarse para identificar al individuo. La condición física del animal es un buen indicador de su estado de salud. ¿Se ve gordo y bien alimentado, o es delgado y escabroso? Luego envíeme las fotos y la información a jack@haciendabaru.com. Estaremos muy agradecidos por su cooperación en el proyecto de investigación. Su información es muy útil.

Alina Cordero
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