Proyecto Arboretum es ejemplo de empoderamiento comunal y conservación de recursos naturales en Osa

26 junio, 2018 2:37 pm

Redacción / Prensa Fundación Neotrópica

  • Proyecto Arboretum representa una inversión de ¢35,188.986, fondos provenientes del I Canje de Deuda por Naturaleza entre Estados Unidos y Costa Rica.

 En el marco del 40 aniversario de la Reserva Forestal Golfo Dulce de la Península de Osa, el sábado 02 y domingo 03 de junio, se realizó el festival Arboretum en celebración a la culminación de la primera etapa del proyecto “Consolidación del Arboretum de la Reserva Forestal Golfo Dulce como instrumento para incrementar el conocimiento y la conciencia de los actores locales en materia de conservación de bosques”.

La ejecución del proyecto fue un proceso de 3 años de trabajo de una plataforma colaborativa integrada por instituciones comunales, el Área de Conservación Osa (ACOSA) y la Fundación Neotrópica, a través del cual se beneficiaron de forma directa a 3 comunidades rurales de la zona: Bahía Chal, Alto San Juan y San Juan de Sierpe, sumando alrededor de 3393 personas.

El proyecto Arboretum tiene como objetivo asegurar la conservación de los bosques tropicales del Área de Conservación Osa, esto en respuesta a la grave situación que enfrenta la zona, la cual es altamente rica en biodiversidad y actualmente está siendo amenazada por la tala ilegal, la cacería, deforestación y cambios en el uso del suelo para el desarrollo de otras actividades comerciales como la ganadería y la palma africana.

Un Arboretum es una colección de árboles de valor ecológico y en este caso se compone de especies de alto valor biológico para la península de Osa, ya que muchas de las especies que se encuentran ahí son endémicas, es decir que son propias del lugar, así mismo el proyecto fortalece mecanismos que permiten abrir espacios para el desarrollo de conocimiento, investigación y sensibilización de parte de las comunidades vecinas.

Es así como esta iniciativa se da por bien concluida por los ejecutores del proyecto al alcanzar las metas trazadas al inicio del proceso:

  • Se conformó una Unidad local de Implementación (ULI) que es el Comité Local del Arboretum, el cual prontamente administrará el Arboretum. Este comité está integrado por vecinos de Bahía Chal, Alto San Juan y San Juan de Sierpe, incluyendo a niños y jóvenes de estas comunidades. La identificación de la Unidad Local de Implementación (ULI) es una figura adquirida por la Fundación Neotrópica, que se replicó durante este proceso y la cual consiste en empoderar a miembros de las comunidades para que participen activamente en la ejecución de un proyecto.
  • Se realizó una evaluación ecológica, con la participación de botánicos y expertos en mamíferos, aves e insectos para identificar las especies que se encuentran en la zona.
  • Se trabajó en la interpretación del Sendero Copaifera camibar, que permite el acceso fácil y seguro al Arboretum y es parte de los atractivos del proyecto para atraer a visitantes nacionales y extranjeros lo que contribuirá al desarrollo socioeconómico de la zona.
  • Se estableció el Bosque Centenario, área destinada dentro del Arboretum para ser reforestada con especies endémicas y amenazadas y dar mantenimiento a las ya plantadas desde el año 2015.
  • Programa de Educación Ambiental fue implementado en las escuelas de la comunidad para formar líderes ambientales que ayuden a velar por la conservación y uso sostenible de los recursos boscosos, complementado con una ludoteca para los niños y las niñas visitantes para fomentar el aprender jugando.

El proyecto Arboretum involucra a niños, jóvenes y adultos de las comunidades Bahía Chal, Alto San Juan y San Juan de Sierpe.

 “Es muy buena la idea de involucrar a los jóvenes en las actividades del ambiente porque es algo que está haciendo falta en Costa Rica, que los jóvenes sean parte, que conozcan el beneficio que tiene cuidar el ambiente, sobre todo ahora que no hay conciencia del daño que se le hace. El proyecto Arboretum ha fortalecido mi interés en las formas de cuidar el ambiente”, indicó Lilliam Nieto Vega, joven miembro del Comité Local del Arboretum.

Adriana Fernández, gestora ambiental de la Fundación Neotrópica afirma que “este proceso se ha convertido en una experiencia realmente enriquecedora, donde se han sentado las bases para lograr el verdadero desarrollo sostenible, brindando a la gente local herramientas claves para potencializar el valor biológico del Arboretum y contribuir al desarrollo local.”

El Área de Conservación Osa como vigilante de la Reserva Forestal Golfo Dulce, donde se encuentra el Arboretum ha sido uno de los actores más importantes del proceso colaborando en múltiples acciones como la interpretación del sendero, identificación de especies de plantas, y es el puente de contacto entre la Fundación Neotrópica como ejecutora del proyecto y las comunidades.

A partir de ahora la sostenibilidad social de este proyecto radica en la ULI, la cual una vez formalizada contará con un permiso de uso por parte de ACOSA para la administración del Arboretum.

“Lo interesante del proyecto es que en un inicio se pensó que este fuera asumido por adultos solamente, y en la marcha se descubrió que los más interesados eran los niños y jóvenes, quienes ahora formarán parte activa del Comité Local del Arboretum. Parte de los retos a corto plazo en mejorar la infraestructura y servicios del Arboretum y a largo plazo convertir al Arboretum en un atractivo turístico y un aula verde en cuanto a educación ambiental”, aseguró Juan José Jiménez, administrador de ACOSA.