Presupuesto Familiar

3 febrero, 2019 10:11 am

Miriam Quesada Chavarría

Miriam.quesada@enlacecr.com

Si hubiese que determinar cuál es el gasto de la familia en comida, transporte, ocio, vestido, medicina o calzado al mes, los jefes de hogar, posiblemente tardarían en encontrar una respuesta, o incluso realmente no lo sabrían.

Para realizar el análisis tendrían que acudir a estados de cuenta de las tarjetas de débito y crédito del banco o la cooperativa, separar los gastos y sumar por rubros.   Si no se sabe cuántos gastos se hacen, tampoco se sabe si la familia es capaz de ahorrar y cuál sería el monto disponible para ahorro.  Sólo llegado un momento determinado en el que se decida hacer una determinada inversión o gasto, la familia hace cuentas.   Este es un error muy común en la mayoría de las personas y familias, que en más de una ocasión puede desencadenar en despistes financieros que cuesten mucho dinero y disgustos.

Si las empresas llevan su contabilidad al día y conocen en todo momento cuál es su situación económico-financiera y utilizan esta información para corregir posibles desviaciones y planificar acciones futuras, las familias también deberían hacerlo.  La economía funciona igual en la empresa o en la familia, pero a una escala diferente, porque la familia económicamente, es una empresa.

 Para ayudarnos a poner en orden todos los números, existe una herramienta muy útil que es el presupuesto: El Presupuesto Familiar.

 ¿QUÉ ES EL PRESUPUESTO FAMILAR?

Es un instrumento de previsión y anticipación que se elabora a partir de los ingresos y de los gastos. Una vez realizado el presupuesto, se comprueba si las previsiones se cumplen, es decir, si se cumplen los objetivos, o si hay desviaciones y se pueden corregir.

¿PARA QUÉ HACER EL PRESUPUESTO?

Cada persona puede encontrar un motivo, según la utilidad que le quiera dar.  Entre ellos:

  • Para mantener los gastos en función de los ingresos.
  • Para evitar problemas de tesorería.
  • Para poder hacer frente a momentos difíciles.
  • Para controlar el nivel de gasto.
  • Para saber cuál es la situación de nuestra economía en cualquier momento.
  • Para realizar previsiones tanto de gasto, de inversión o de ahorro.
  • Para planificar a corto, medio, o largo plazo.

¿CÓMO HACER EL PRESUPUESTO?

Para elaborar un presupuesto necesitamos conocer las entradas y las salidas de la familia.  Se trata de realizar un cuadro de doble entrada: en una columna los ingresos y en otra, los gastos. En la columna ingresos, se anotan los salarios, pensiones, ayudas, o cualquier otra entrada de dinero que pueda tener la economía familiar durante un mes.

En cuanto a la columna de los gastos mensuales, diferenciar según la naturaleza del gasto. Así será más fácil controlarlos y si es necesario, estudiar cuál de ellos se puede reducir o incluso prescindir.

  • Gastos fijos: Son aquellos gastos obligatorios (impuestos,) o aquellos que se han adquirido por contrato (alquiler de la vivienda, hipoteca, suministros, etc.) o sin contrato con terceros (colegio, guardería, etc.). No pagarlos supone exponerse a problemas como corte de suministros, desahucio de la vivienda, embargos, etc.
  • Gastos corrientes: No son obligatorios porque no existe contrato ni obligación legal, pero son necesarios para la vida diaria: gastos de alimentación, transporte, vestido, calzado, etc.
  • Gastos ocasionales: Son gastos irregulares. Algunos son ineludibles como los gastos médicos, pero otros se pueden reducir o incluso prescindir en caso de necesidad. Tal es el caso de diversión, viajes, etc.

Se debe tener en cuenta que, aunque la mayoría de los gastos fijos en general suelen tener un importe constante a lo largo del año (hipoteca, alquiler), otros gastos pueden ser más o menos cuantiosos según un determinado período del año o producirse en un determinado momento (impuestos, marchamos, matrículas, etc), por lo que el presupuesto no puede/tiene que ser uniforme todos los meses.

Una vez realizado el presupuesto con los documentos necesarios (facturas, recibos, movimientos bancarios, etc.). es hora de analizar los datos y sacar conclusiones:

  • ¿Las entradas cubren los gastos?
  • ¿Se puede ahorrar un remanente para hacer frente a posibles eventualidades?
  • ¿Es necesario reducir gastos?
  • ¿se puede ahorrar?
  • ¿Qué ajustes se deben o se pueden realizar?
  • ¿Cuáles son las previsiones para los próximos meses?
Alina Cordero
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